Marzo 3, 2010

Terremoto y Construcción: La Hora de la Responsabilidad

Normalmente en este espacio me dedico a comentar y explicar los principales temas de la Responsabilidad Social Empresarial y la Sustentabilidad, pero en las circunstancias actuales de nuestro país es imposible abstraerse y hablar de algo que no sea el cómo poder aportar a superar la emergencia.

Esta emergencia es de proporciones que a medida que pasan los días son cada vez mayores, seguramente habrá un alto impacto en términos de empleo e infraestructura productiva.

Sin embargo, en este momento lo que me motiva a escribir es a hacer un llamado de atención sobre la situación que viven muchos compatriotas que entregaron su confianza y los ahorros de toda una vida para la adquisición de una vivienda que ellos pensaban sería el lugar donde podrían construir sus sueños y sus esperanzas. Al contrario de lo que muchas familias soñaban se encontraron la madrugada del Sábado que sus viviendas nuevas (o casi) no soportaron los embates del terremoto.

Ya habrá tiempo para discutir y perseguir las responsabilidades civiles y criminales (que las hay) de las personas responsables de la venta de edificios como el Alto Río de Concepción (Constructora Socovil), el de la calle Bailén de Maipú (Constructora Mujica y González Limitada M&G), el Emerald de Ñuñoa (Constructora Paz) y tantos otros. Ahora lo que le corresponde a las empresas constructoras y las respectivas inmobiliarias, es dar la cara y cumplir con uno de los principios de los que significa ser Socialmente Responsable, entregar productos de calidad y hacerse cargo de las necesidades de sus clientes.

La industria de la construcción, debe responder a la altura de lo requerido en este momento y volcar todo su potencial en ayudar a las víctimas del cataclismo en vez de buscar la mejor respuesta que los exima de culpa frente a los desastres constructivos de los que todos somos testigos, solo de esa manera podrán inyectar confianza a un mercado de alta significancia para el país.

No es mi intención hacer una cacería de brujas, sólo exijo desde esta tribuna que aquellos que construyeron mal, respondan no porque es solidaridad sino porque es su deber y obligación comercial y sobre todo moral.

En momentos como este el empresariado debe mostrar su compromiso con el país, porque es tarea de todos volver a levantar a Chile, por lo que hago un llamado a entregar sin buscar compensaciones ni ganancias, no es la hora de campañas 1+1 es hora de dar sin pedir nada a cambio y sólo de esa manera estaremos a la altura del desafío que nos plantea la naturaleza.

Finalmente quiero enviar mi solidaridad y más profundo afecto a todos aquellos que se vieron afectados, y decirles que este país no los dejará solos, que juntos podremos levantar Chile y demostrar una vez más de que madera estamos hechos. FUERZA CHILE!.

Enero 18, 2010

El momento es ahora.

Categoría: Sin categoría — Tags: blognelsonnunez - 4:42 am

Durante la campaña presidencial, (tanto en la primera como en la segunda vuelta) hubo una profunda falta de contenidos referidos a los temas del Desarrollo sustentable y como estos pueden ser incorporados a la economía, siendo mencionados muy someramente por los candidatos.

Por otra parte, se hicieron nulas referencias, por ejemplo, a la posición que el país debía tener frente a las necesidades que el cambio climático genera en la economía o a cómo enfrentar la cumbre recientemente realizada en Copenhague. Esta tendencia, se confirma al escuchar el discurso de agradecimiento del Presidente electo, en el cual solo se mencionó una vez el “medio ambiente”.

Así, hoy que todas las incertidumbres políticas se han despejado, y seguramente los equipos de Sebastián Piñera estarán trabajando a toda maquina para configurar la puesta en marcha de su gobierno, creo que es necesario reflexionar sobre las reales oportunidades que Chile tiene para salir del subdesarrollo, crecer de manera sostenida y construir una sociedad más justa. Estas oportunidades están directamente relacionadas con la incorporación del concepto de Sustentabilidad en la economía y en la estructura del Estado.

¿Por qué afirmo esto?, por la sencilla razón que la sustentabilidad aplicada en la economía, trae consigo una cuestión a la que el ninguno de los candidatos hizo referencia durante meses de campaña: el concepto de triple balance (triple bottom line) de la gestión de los recursos. Esto tiene que ver con equilibrar los aspectos clásicos del desarrollo económico, con el desarrollo de la población y el adecuado uso de los recursos naturales. Esto es, en términos sencillos, PERSONAS + PESOS + PLANETA= DESARROLLO.

Ahí radica el verdadero liderazgo que debemos buscar como país, por lo tanto, lo que debemos pedirle al presidente electo es que se refiera al modelo de desarrollo que quiere para el país, y a partir de este, a las medidas concretas que fomenten un modelo de desarrollo equilibrado y no depredador.

¿Por qué pedir medidas concretas? Porque el Estado tiene las herramientas para hacerlo hoy, no al cabo de una larga discusión de una comisión, ya tenemos experiencia en comisiones de diversa índole, y no todas con resultados destacables.

El Estado debe actuar con el ejemplo, ejecutando acciones concretas que apunten a integrar la Sustentabilidad en la gestión general de sus estructuras y empresas. Sin una política interna es muy difícil llamar a los privados a ser sustentables y responsables. El Estado debe ser coherente, sólo de esa manera puede convocar a los demás actores involucrados.

La pregunta es ¿cómo?, y la respuesta no es tan difícil de contestar: el Estado debería partir por definir y aplicar políticas de Responsabilidad Corporativa y Sustentabilidad en sus propias estructuras y empresas, que incluyan aspectos como: eficiencia energética, relaciones con proveedores (no debemos olvidar que el Estado es el comprador más grande del país, y uno de los mayores, sino el mayor empleador también), mayor transparencia en las contrataciones de profesionales (la propuesta en tal sentido del Ministro Pérez Yoma al parecer fue olvidada), manejo de desechos, determinación de huella de carbono, mejoramiento de la calidad de vida laboral, respeto a las minorías (tan discutido por estos días debido a la cuestión indígena),etc.; podría así proseguir con numerosos ejemplos sobre cómo el Estado puede trabajar HOY en sustentabilidad y claramente ninguno de estos posibles ámbitos requiere de una comisión, sino solo de la tan escasa voluntad política.

Es por esto que hago un llamado al Presidente Electo y su coalición para que incorporen la temática de la Sustentabilidad de manera concreta en su nueva gestión y de esa manera le permitan a toda la sociedad generar un país más fuerte, más justo, más competitivo, más eficiente, y demuestren con hechos la verdadera voluntad de cambio para hacer de Chile un país Sustentable, el momento es ahora.

Noviembre 23, 2009

Turismo Sustentable: Una oportunidad para Chile

Categoría: Sin categoría — Tags: blognelsonnunez - 1:20 pm

El paro de los funcionarios de la Dirección General de Aeronáutica Civil, que se desarrolló el día viernes recién pasado, evidencia el impacto que el sector turístico puede llegar a tener en el modelo de desarrollo del país. Una cosa son las demandas gremiales, otra es que se abre una ventana para reflexionar acerca de la oportunidad que tiene la industria turística: potenciarse y mejorar sus estándares de gestión, incorporar herramientas de sustentabilidad como factores críticos de éxito a la hora de diferenciarse en el concierto internacional y, por último, innovar y agregar valor al giro.

El turismo es uno de los sectores con más rápido crecimiento a nivel mundial y un sólido contribuyente al desarrollo sostenible, con más de 900 millones de turistas internacionales que viajaron el año pasado, la Organización Mundial del Turismo (OMT) prevé 1.600 millones de turistas para el año 2020. Estas cifras evidencian la necesidad de generar estímulos por parte de la industria para garantizar que Chile sea considerado un destino con atributos diferenciados. Es aquí donde el concepto de Turismo Sustentable juega un rol clave.

Para la actividad turística, la sustentabilidad implica la generación de sinergias, la creación de valor y la modificación delas dinámicas de crecimiento que están generando desequilibrios económicos, sociales, culturales y ambientales. Esta definición, en términos operativos, resulta en una interacción balanceada de tres factores básicos:

  • El uso apropiado de los recursos naturales y culturales.
  • El mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades locales, a través de su involucramiento en los proyectos turísticos mediante la incorporación a la masa laboral.
  • El éxito económico, que pueda contribuir a otros programas de desarrollo nacional. Son claros los ejemplos en numerosos países donde el turismo se convierte en una gran industria que aporta gran cantidad de divisas. Esto no sólo aplica a los países más conocidos como España, Italia o Estados Unidos, sino a realidades turísticas similares a la chilena como es el caso de Nueva Zelandia o Costa Rica.

No debemos dejar de considerar que la demanda turística ha cambiado. Cada día son más evidentes las exigencias, que buscan un turismo más activo, más participativo con respecto a los intereses ambientales y socioculturales; con servicios de alta calidad donde se privilegie la conservación y protección del medio natural, el aprendizaje y preservación de culturas locales.

Esta nueva corriente, no sólo ha incidido sobre los consumidores sino que también los inversionistas que están seleccionando con mucho cuidado las empresas o proyectos turísticos en las cuales invertir su dinero, procurando asegurarse que ellas correspondan ecológica, y socialmente con los intereses del desarrollo sustentable. Si a esto agregamos que el turismo es una industria determinada por la demanda, entendemos por qué estos cambios están llegando a tener una repercusión trascendental sobre la oferta de turismo a nivel global.

El fomento de turismo sustentable además genera atracción de consumidores asociados a mercados de mayor desarrollo, lo que fomenta una especialización del mercado, aumentando la calidad de los profesionales y por ende de los retornos de la actividad. Adicionalmente el uso correcto de los recursos trae consigo políticas de ecoeficiencia que reducen de manera importante los costos.

Como toda industria, la turística debe responder a esta nueva demanda pero la claves está  en que la sustentabilidad turística está lejos de ser sólo un concepto idealista o una mera respuesta mecánica, sino que debe ser entendida como una condición indispensable para competir con éxito ahora y de manera sustentable de largo plazo.

Ahora bien, no sólo la demanda ha cambiado, los tiempos y la difusión de estos requerimientos “innovadores” obligan a los diferentes estamentos involucrados en el Desarrollo de la industria (Sernatur, Asociaciones Gremiales, Cámaras sectoriales, Entidades Educacionales, etc.) a estar preparados, ofreciendo las herramientas necesarias para entregar un producto innovador, rentable y de calidad que contribuya decididamente al desarrollo del país.

Quizás sea difícil competir con los encantos de Europa, las playas paradisiacas del Caribe, la magia de Oriente, o los casinos de Las Vegas pero si podemos aprovechar de manera decidida y diferenciada nuestras bellezas naturales y culturales con turismo sustentable y de esa manera posicionarnos como país en una industria que crece con o sin la presencia de Chile.

Noviembre 10, 2009

Bonos de Carbono: El Futuro ya está aquí

Categoría: Sin categoría blognelsonnunez - 4:20 pm

Seguramente habrá escuchado más de una vez, a estas alturas, el concepto “huella de carbono” y lo habrá considerado como algo etéreo, que escasamente puede afectar a nuestro país y que solamente refleja una necesidad de mercados desarrollados y sofisticados. Bueno, la realidad de la huella de carbono es mucho más cercana de lo que se pudiera pensar.

Y cómo se expresa esa cercanía en la práctica? El 1 de enero de 2011 empezará a regir en Francia la ley Grenelle 2, que indica que los productos con mayor impacto ambiental (como los alimentos y derivados) deberán informar sobre las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI) que generó su elaboración y transporte. No habrá distinciones entre productos locales o importados, y progresivamente se extenderá a todo tipo de artículos.

Asimismo, en Estados Unidos también, el Congreso está discutiendo la idea establecer, a partir del 2020, la obligación que los productos de importación (de países que no tienen obligaciones de reducción de emisiones comparables a los de Estados Unidos) deban comprar compensaciones de reducción. Algo similar se discute en el Parlamento Europeo. 

Estas iniciativas pueden tener un gran impacto para los exportadores nacionales, los que estarán afectados por un mal de origen: la alta huella de carbono originada por las grandes distancias que recorre la producción nacional. Este pecado original deberá ser tomado en cuenta a la hora de generar herramientas que les permitan a los exportadores mantener sus posiciones de mercado y su competitividad.

Pensando en este nuevo escenario, el sector financiero local se está alineando con el negocio del cambio climático al estructurar  la primera bolsa de bonos de carbono del hemisferio sur. Dicha bolsa transará bonos que estarán basados en proyectos que reduzcan las emisiones de gases invernadero en Chile. De esta manera, Celfin Capital y Fundación Chile oficializaron el lanzamiento de  la Santiago Climate Exchange (SCX) que  será la encargada de transar los bonos de carbono de las empresas nacionales.

La institucionalidad de la SCX  estará en proceso de diseño los próximos seis meses y al mismo tiempo también contactará a las empresas susceptibles de la emisión de bonos de carbono. Una vez que las empresas sean contactadas, realizarán proyectos destinados a la reducción de las emisiones de los Gases de Efecto Invernadero de sus producciones, los que serán evaluados por un directorio técnico. Una vez generadas las reducciones comprometidas por los proyectos, la SCX creará certificados que luego serán transados en la bolsa como bonos de carbono.

SCX  pretende iniciar sus operaciones con proyectos que presenten reducciones desde 5 millones de toneladas métricas de CO2. Se espera que hacia 2020 las transacciones superen las 100 millones de toneladas de CO2 anuales. América Latina emite 972 millones de toneladas de CO2 al año y sus principales emisores son México, Brasil, Venezuela y Argentina. Hoy Chile emite en promedio 70 millones de toneladas.

Con esta iniciativa, el mercado Chileno toma la delantera regional y se posiciona como una alternativa para las compañías que puedan apreciar el gran beneficio que les significará participar en el mercado de bonos de carbono, y esto se expresa en  múltiples aspectos.

El primer beneficio medible será la reducción de sus huellas de carbono y lo que ello significará en la retención o ampliación de sus cuotas mercado actuales y también en el beneficio que les traerá al poder acceder a financiamiento adicional derivado de la venta de estos instrumentos.

SCX ya está en marcha, ahora es el turno de las empresas de tomar la iniciativa y aprovechar las oportunidades que el mercado les está ofreciendo. Aún hay tiempo de adaptarse a esta nueva realidad y seguir por la senda del crecimiento. Mientras más tiempo se deje pasar, mayores serán los espacios de mercado que se perderán, porque al menos una cosa es clara cuando hablamos del cambio climático y los bonos de carbono: el futuro ya está aquí y no podemos esperar que nos encuentre desprevenidos.